Mind the mind!
Empiezo a entender qué falló.
Una vez, ya no recuerdo por qué motivo ni por recomendación de qué profesional, mi madre nos llevó a mi hermana y a mí a hacernos un test de IQ (coeficiente intelectual) cada una. Éramos muy chicas, no me acuerdo bien de qué edad. A mí me dio 120 y a mi hermana le dio 130. Me acuerdo que a mí me lo hicieron dos veces, no sé porqué, y me dio 120 en la segunda. Me quedé con la sensación de que había habido un error: yo sabía las respuestas correctas porque me las acordaba de mis errores del test anterior.
En cualquier caso de lo que hablaba eso era de una buena capacidad de aprendizaje, pero me basé en eso para formarme una imagen de mí misma como alguien que reemplaza la inteligencia con memoria, haciendo pasar una facultad menor por otra mayor. Si mamá y papá podían parecer más ricos de lo que éramos, nada me impedía "parecer" inteligente "siendo" tonta. No pensé siquiera en el histrionismo, el talento de artista teatral que eso podría haber significado de ser así. Un fraude, bah. Me sentí un fraude. Culpa por la envidia fraterna, que le dicen.
Las niñas son trágicas. Establezcamos esta diferencia.
A mi hermana, en cambio, temo que nadie le explicó que un IQ de 130 indica una inteligencia superior a la normal (mientras que 120 es "sólo" una inteligencia normal, alta) o se lo explicaron a ella pero no a mi vieja, no sé. Algo falló, porque ambas creen tener una inteligencia normal cuando lo que tienen en realidad es una inteligencia superior, ampliamente desaprovechada.
Su función en la vida es trazar planes para los demás que nadie más entiende, y a partir de ahí tratarnos a todos de tontos. Son gente que ha crecido con esta idea: "La gente es tonta". Están convencidas de que somos todos unos imbéciles. Encima, culposos, les seguimos la corriente. Quieren organizarnos la vida al resto de la familia, les va la vida en eso, viven desesperándose y gritándonos nuestra supuesta idiotez en la cara, o por teléfono, siempre que pueden.
Cometí el error de mantenerme demasiado cerca de ellas muchos años, lo que me convirtió en algo así como la idiota de la familia. Con un IQ 120. Sin terminar de entender nunca cómo era que en el colegio me consideraban inteligente: llevé una especie de doble vida. Idiota en casa, genio afuera.
Las madres son trágicas.
No es su culpa. Algo falla en la sociedad, que no asiste ni a las mujeres ni a los IQ 130 como debiera. Un IQ 130 es un ser difícil de verdad. Es alguien con dificultades de socialización realmente graves. Desatender a tales personas crea un problema social, ya que probablemente desarrollen una mentalidad criminal. Están como por encima de las convenciones, de todo lo que constituye la trama de la vida humana colectiva. Viven en un aislamiento difícil de imaginar.
Además les tenemos una envidia terrible.
En cambio alguien inteligente dentro de "lo normal" (es decir: lo socializable) se presta más a cumplir el rol kitsch, versión Disney, versión soft del tema del genio incomprendido. Es raro, sí, pero no es incomprensible, y eso tranquiliza. La envidia que despierta es manejable. Puede ser tu amigo si le tenés paciencia. Te ayuda a hacer la tarea, es como los marcianitos buenos que inventaba allá por los años setenta Steven Spielberg. Un IQ 120 es lo monstruoso domesticable, masticable, blando como un caramelo Sugus. Si lo/a agarrás distraído/a o mal dormido/a le podés tomar el pelo, agarrarlo/a de tonto/a y sentirte Einstein por un ratito. Se va a enojar muchísimo, pero después se le pasa.
Ya que se inventan tantas cosas, ¿porqué nadie hace una película sobre alguien como mi hermana? Una mujer super inteligente de verdad, incomprendida. ¿Pero cómo filmar lo que no se ve, lo que nunca se manifestó? ¿Filmar las oportunidades no aprovechadas? Ese vacío es más un tema de la literatura que del cine.
Pero por ahora no tengo ganas de escribir mucho más sobre mi hermana.
Ya que se roban tantas ideas, róbenme esta.
NOTA:
Acá un amigo dice que tiene un IQ 130 y nunca mató a nadie.
Serán entonces mal llevadas de mal llevadas nomás, no por genias incomprendidas...



