Wednesday, September 19, 2007

la vergüenza

Creí que una familia era cosa de villeros. Que solamente los vulgares hinchas de fútbol tenían padre, que solamente los pobrecitos judíos padecían el ser hijos de una madre y que "acompañar a mi hermana al médico" era una triste excusa de sirvienta.

Cuánto nos dañamos con esa tilinguería progre de odiarnos así a nosotros mismos: tanto, que el daño es como un mar del que no alcanza a verse la otra orilla.

Y no empiezo a llorar porque tengo miedo de no terminar nunca.

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1 Comments:

Blogger Nucífora said...

Me gusta el final Beatriz
slds

6:34 AM  

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